Cereal Killer es un juego de cartas de identidades ocultas y deducción social diseñado por Julián Tunni para 2 a 5 jugadores (aunque brilla con grupos más grandes). En un mundo donde los cereales de desayuno han cobrado vida, no todo es azúcar y fibra; hay un asesino entre las cajas y nadie sabe quién será el próximo en terminar empapado en leche.
La característica distintiva de este título es cómo mezcla el humor absurdo con la tensión del faroleo. Cada jugador recibe una identidad secreta y debe gestionar sus cartas para cumplir sus objetivos sin levantar sospechas. La tensión reside en la doble lectura de las acciones: ¿Ese jugador ha jugado una carta de "Cuchara" para defenderse o para preparar su próximo ataque como asesino? Las ilustraciones, con ese toque retro-psicodélico, refuerzan la sensación de estar en una película de terror de sábado por la mañana.
El objetivo principal depende de tu bando. Los Cereales Inocentes deben identificar al asesino y sobrevivir a la ronda, mientras que el Cereal Killer debe ir eliminando a sus compañeros de estante uno a uno mediante el uso estratégico de sus cartas de ataque. La victoria suele decidirse en los últimos turnos, donde los nervios y las risas por los juegos de palabras con los nombres de los cereales dominan la mesa.
Diseñador: Julián Tunni
Editorial: Primigenio
Mecánicas Principales:
Roles Ocultos: Gestión de identidades secretas que cambian tu forma de jugar.
Faroleo (Bluffing): Engañar a los oponentes sobre tu verdadera identidad o tus intenciones.
Gestión de Mano: Usar cartas de "Leche", "Cuchara" o "Cereales" de forma táctica para sobrevivir o atacar.
Deducción Social: Analizar quién está atacando a quién para encontrar al traidor.
